La Cámara argentina aprueba el acuerdo UE-Mercosur: 203 votos y una grieta peronista
El 13 de febrero de 2026, la Cámara de Diputados de Argentina se convirtió en el primer parlamento del mundo en aprobar el acuerdo comercial UE-Mercosur. El resultado —203 votos a favor, 42 en contra y 4 abstenciones— refleja algo más que una mayoría aritmética: una fractura inédita en el peronismo y una Argentina que avanza mientras Europa debate.
Javier Milei había enviado el tratado al Congreso el 6 de febrero, apenas once días después de que el acuerdo fuera firmado en Asunción el 17 de enero. La velocidad no fue casual. El gobierno de La Libertad Avanza buscaba capitalizar el impulso del pacto bilateral Trump-Milei sellado el 5 y 6 de febrero —y enviar una señal clara a Bruselas: Argentina no espera.
Lo que sorprendió a los analistas fue el voto peronista. Cuarenta y tres diputados de Unión por la Patria —la principal fuerza opositora— apoyaron el acuerdo. En un país donde el peronismo suele cerrar filas, la división fue profunda. Los argumentos a favor: acceso preferencial para el 99,5% de las exportaciones agroindustriales argentinas, contingente de carne vacuna de 99.000 toneladas al 7,5%, eliminación gradual del arancel del 35% sobre automóviles europeos en 15 años. Los detractores: riesgo para la industria nacional, dependencia de mercados externos, alineación con un gobierno que muchos consideran hostil al movimiento obrero.
La coalición oficialista —La Libertad Avanza, PRO y UCR— votó en bloque a favor. Pero el verdadero termómetro fue el peronismo. Cuarenta y tres votos afirmativos en una bancada que suma más de un centenar de diputados indican que una parte significativa del movimiento priorizó el interés exportador sobre la disciplina partidaria. El sector agroindustrial, históricamente cercano a sectores del justicialismo, ejerció presión. Las cámaras de comercio exterior, los productores de soja y carne, los viñateros de Mendoza —todos con mucho que ganar en el mercado europeo— hicieron oír su voz.
La pregunta que queda flotando: ¿qué implica el pacto Trump-Milei para la unidad del Mercosur? Argentina acaba de ratificar un acuerdo que reduce cientos de aranceles con Estados Unidos de forma bilateral. El arancel externo común —pilar del bloque desde 1991— supone que los cuatro países negocian juntos. Si Buenos Aires puede cerrar tratados por su cuenta con Washington, ¿qué queda de la política comercial común? Uruguay ya ha manifestado interés en acuerdos bilaterales. Paraguay observa. Brasil, que representa más del 70% del PIB del Mercosur, defiende la cohesión —pero la diplomacia argentina ha abierto una grieta que no será fácil de cerrar.
El Senado argentino votará en las próximas dos semanas. Se espera que la aprobación sea más holgada: la Cámara alta suele ser más permeable a los intereses provinciales y exportadores. Si todo sale según lo previsto, Argentina será el primer país del Mercosur en completar la ratificación parlamentaria. Un hito. Y una advertencia para Europa: América del Sur avanza. ¿Puede Bruselas seguir el ritmo?
Fuentes: La Nación (13.02.2026), El País, MercoPress, Infobae, Buenos Aires Times, Reuters. Acuerdo: Art. 23.3. Datos: Cámara 203-42-4, Milei 6 feb, firma Asunción 17 ene.
“This Agreement shall enter into force [...] on the first day of the month following the date on which they have notified each other in writing of the completion of their respective internal procedures required for this purpose.”
— Chapter 23 - General and Final Provisions, Article 23.2
